Cada susurro que sale de tus labios es directamente proporcional al temblor de mis piernas cuando te escucho hablar. Como si tuvieses algo mágico en tu timbre de voz. Una especie de conjuro o hechizo del que sólo tú sabes el secreto. Un mago que vive en las sombras sin ni tan siquiera saber que va hechizando con su soltura al hablar y su seguridad en sí mismo.
Replica a richardmullen Cancelar la respuesta